Primer Congreso

En Bogotá entre el 27 y el 29 de octubre de 2009 se realizó el I Congreso Nacional de Áreas Protegidas, evento que contó con una participación aproximada de 1200 personas, se presentaron cerca de 72 trabajos de investigación, 18 stands de exhibición y 7 actividades complementarias.

Para esa ocasión se contó con un comité organizador conformado por el Ministerio de Ambiente, Parques Nacionales, USAID, La CAR y Patrimonio Natural; además de un grupo de 15 entidades que apoyaron su realización: TNC, CI, El Área Metropolitana del Valle de Aburra, ANH, CVC, Ecopetrol, Humboldt, WWF, CAM, Corpoguajira, Coralina,  Bavaria, ACEID, WCS y La Comisión Nacional de Áreas Protegidas de México.

Este I Congreso Nacional de Áreas Protegidas tuvo el lema “Hacia un sistema nacional completo, representativo y eficazmente gestionado”  

Este espacio sirvió para que el país avanzara en la discusión y divulgación de los avances, procesos y orientaciones para la conformación del SINAP en el marco del Convenio de Diversidad Biológica y del Plan Nacional de Desarrollo, para construir acuerdos sobre las propuestas de marco político y normativo del SINAP, para que se intercambiaran experiencias y lecciones aprendidas desde lo nacional a lo local y se afianzaran las metas y propósitos nacionales de conservación in situ del país.

Los participantes del Primer Congreso Nacional de Áreas Protegidas comprometidos con la conservación de nuestro patrimonio natural y cultural asociado y conscientes de la necesidad de avanzar hacia un Sistema Nacional de Áreas Protegidas completo, representativo y eficazmente gestionado, adoptaron una declaración (vea el documento de la declaración del I congreso Nacional de AP), donde se reconoció:

  • Que el desarrollo productivo y social del país se sustenta en la Base Natural que poseemos y por ende son necesarias acciones tendientes para su conservación.
  • Que la conservación de la diversidad biológica es una política de Estado y que una de las mejores formas de lograr este propósito, es la conformación y gestión de áreas protegidas, donde se aglutinen diferentes intereses y visiones. 
  • Que es posible la conservación de la biodiversidad y la gestión y manejo de áreas protegidas, solamente cuando es un objetivo social, que en el contexto pluriétnico y multicultural, implica el respeto a las formas de vinculación entre sociedad, cultura y naturaleza. Que la cultura es un elemento fundamental para el logro de objetivos de conservación y se evidencia que hay resultados locales, regionales y nacionales en esta valoración.
  • Que las  áreas protegidas y los sistemas que conforman entendidos como los procesos que las integran a todo nivel, son mecanismos de especial importancia para la protección, uso sostenible, restauración y conocimiento de la biodiversidad.
  • Que la gestión y manejo de las áreas protegidas hace parte de los procesos de ordenamiento del territorio y planificación ambiental y por ende se complementa con otras iniciativas u oportunidades de conservación de la biodiversidad del orden global, nacional, regional y local, y del ámbito público, privado y comunitario.
  • Que aún el incipiente posicionamiento de las áreas protegidas en la elaboración e implementación de políticas sectoriales y gremiales, existen voluntades en torno a la oportunidad que representan las acciones de conservación para el desarrollo económico y social del país.